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Experimentos de laboratorio muestran que virus sincicial puede producir problemas de aprendizaje

Investigadores chilenos mostraron en un modelo experimental que este virus es capaz de propagarse al sistema nervioso central y podría afectar el aprendizaje.

El virus respiratorio sincicial (VRS) es la principal causa de infecciones respiratorias en niños y bebés. A nivel mundial más del 70% de los niños, durante el primer año de vida, se infecta con este virus, mientras que el 100% lo adquiere al cabo del segundo año de vida. Las estadísticas indican que el 2% de los hospitalizados por VRS sufre alteraciones neurológicas como apnea, convulsiones, estrabismo y encefalitis. Gracias al trabajo realizado por investigadores chilenos, en un modelo animal, hoy en día sabemos que VRS llega al sistema nervioso central.

Este equipo de científicos integrado por académicos de la U. Andrés Bello, Pontificia U. Católica de Chile y U. Católica del Norte publicaron en la prestigiosa revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences que efectivamente el virus sincicial entra al sistema nervioso central de los animales y que un mes después de la infección por VRS la velocidad de aprendizaje se encontraba disminuida. Además, en este trabajo los científicos también constataron que la vacuna que ellos han ido desarrollando en Chile en contra del virus sincicial, puede prevenir la propagación del virus al cerebro y sus secuelas neurológicas.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores utilizaron un modelo experimental en animales y gracias al uso de técnicas de inmunofluorescencia y biología molecular, los científicos constataron la presencia de proteínas y RNA del virus sincicial en tejidos cerebrales del hipocampo, el núcleo ventromedial hipotalámico y el tronco encefálico de los individuos infectados. “Sabemos que el virus sincicial está en regiones del cerebro. Sin  embargo aún no sabemos si está vivo y si está replicándose”, explica la Dra. Claudia Riedel, investigadora del Departamento de Ciencias Biológicas de la U. Andrés Bello y autora co-correspondiente del estudio.

Un mes después, los grupos que habían sufrido la infección por el virus sincicial se sometieron a pruebas conductuales para evaluar la función hipocampal relacionada con aprendizaje. Aunque este  grupo logró cumplir  la tarea, los individuos que habían sido infectados con el VRS necesitaron más tiempo y/o experiencia para aprenderla.

Mediciones de estímulos neuronales del hipocampo, estructura cerebral involucrada en el aprendizaje, demostraron que efectivamente los individuos infectados presentaron un deterioro en el funcionamiento neuronal. “El virus afecta la eficiencia de la actividad neuronal en procesos de aprendizaje, los individuos pueden aprender, pero se demoran mucho más” explica la Dra. Riedel.

Para evitar generar alarma innecesaria entre los padres, la Dra. Riedel recuerda que estos resultados se obtuvieron en modelos experimentales y no en humanos. “Además, no sabemos si estas alteraciones son permanentes ya que el sistema nervioso central es plástico y tiene alta capacidad de adaptación”, agrega la investigadora. Por otro lado queda una pregunta muy importante por responder: “¿El daño que se produce en el sistema nervioso central es producido por el virus sincicial o por la respuesta inmunológica para eliminar al virus?, estamos trabajando en responder esto ahora”, comenta la investigadora.

El caballo de Troya

¿Cómo llega el virus al cerebro? Una de las hipótesis propone que la propagación se produce gracias a células inmunes infectadas con VRS que atraviesan la barrera hematoencefálica que protege al cerebro de agentes externos. Estas células inmunes llevarían al virus sincicial dentro, mecanismo conocido como el “caballo de Troya”.

Otra vía de ingreso del VRS al cerebro pueden ser los nervios olfativos. “Estas neuronas tienen sus dendritas y cuerpos neuronales en la nariz y ramifican sus axones al sistema nervioso central, el virus sincicial podría infectar estas neuronas y viajar a través de sus ramificaciones al sistema nervioso central”, explica la Dra. Riedel. La investigadora tampoco descarta que el virus pueda ser capaz por sí solo de traspasar la barrera hematoencefálica.

Protección en una dosis

Los investigadores también testearon el efecto de la vacuna contra el virus sincicial que se encuentra desarrollando el Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, bajo al dirección del Dr. Alexis Kalergis de la PUC. Los resultados mostraron que la vacunación previa de los individuos los protegió no solamente de la inflamación pulmonar sino también de las alteraciones en el aprendizaje. Estos resultados demuestran que la vacuna contra el sincicial puede prevenir la propagación del virus al sistema nervioso central y la aparición de alteraciones generadas por éste.

La investigadora, enfatiza que este trabajo también ha permitido mostrar una visión más integral y compleja del funcionamiento de los organismos. “Permite entender que el sistema nervioso central y el sistema inmune están muy relacionados”, comenta. Esta investigación se realizó gracias al apoyo financiero de Fondecyt, Iniciativa Científica Milenio y Fondef.

Por Alexis de Ponson M.

adeponson@unab.cl