Palabras del Decano

La Escuela de Derecho nació conjuntamente con la Universidad Andrés Bello, hace ya 25 años, caracterizándose desde sus inicios por la excelencia, pluralismo y una fuerte orientación hacia la dogmática jurídica. A lo largo del tiempo y manteniendo en gran medida estas característica originales, se ha materializado una continua actualización de su Plan de Estudios, Malla Curricular y cuerpo Docente, todo ello tomando en especial consideración la evolución de nuestro ordenamiento jurídico, la evaluación de la efectividad de la enseñanza impartida a nuestros alumnos y los requerimientos del mercado laboral en el ámbito jurídico.

El estatus que ha alcanzado la Universidad se debe fundamentalmente a un proceso que se inició hacia el año 2007 a raíz de la decisión por parte de la Facultad de Derecho de mejorar aún más a calidad de la docencia impartida en las diversas asignaturas.

De esta forma se avanzó en otros dos puntos de capital importancia y que son problemas que afectan de manera negativa a la mayoría de las Escuelas de Derecho del País: la falta de un mecanismo adecuado de evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje a lo largo de la carrera y el retardo excesivo en la obtención del grado de Licenciado en Ciencias Jurídicas una vez producido el egreso.

En orden a solucionar estos problemas, es que se planteó la posibilidad de reenfocar la modalidad del examen de grado y definir adecuadamente el perfil de egreso de nuestros alumnos. Para ello se buscó la asesoría de especialistas calificados, quienes colaboraron en su definición, la de los perfiles intermedios y de la implementación del nuevo examen de grado.

Todo lo anterior teniendo como trasfondo el hecho de que la formación de los alumnos giraría en torno a tres ejes formativos: litigación, asesoría y representación. Dicho Plan de Estudios fue aprobado en el mes de Enero del año 2011 y comenzó a regir para los alumnos que ingresaron a la carrera ese año.
Particular importancia tuvo en este proceso la modificación de la modalidad de examen de grado, el que tradicionalmente se rinde una vez egresado el alumno, en una interrogación oral que comprende una serie de materias vinculadas a distintas áreas de Derecho.

De acuerdo a las conclusiones derivadas del trabajo antes enunciado, se resolvió dividir el examen de grado en tres ejercicios, los que se rendirían a lo largo de la carrera y que medirían el logro de los objetivos planteados en la formación de alumno en torno a los tres ejes formativos. Así se crearon dos perfiles intermedios (medidos a través de ejercicios que se rinden al aprobar todos los cursos del cuarto semestre y todos los cursos del octavo semestre respectivamente). El perfil de egreso final es medido a través de un tercer ejercicio que se rinde una vez producido el egreso.

Conjuntamente, se incorporó una nueva metodología de enseñanza que viene a ser variante del análisis casuístico-jurisprudencial, en contraposición con la clásica entrega de contenidos a través de las denominadas “clases magistrales “. Esto se realiza a través de la inclusión como material obligatorio de estudio para todas las secciones de una misma asignatura, independientemente de la sede donde se imparta, un set de lecturas (doctrina y jurisprudencia) seleccionadas por los profesores de área y cuya evaluación tiene incidencia en la nota final.

Esta línea de desarrollo en el área de la docencia, se ve reforzada con los cursos vinculados al Departamento de Clínica Jurídica, en los que las simulaciones de juicios y casos son permanentes. En ella los alumnos juegan distintos roles (demandantes, demandados, querellantes, acusados, etc.) y se ven expuestos a diferentes situaciones que luego deberán enfrentar en el ejercicio de la profesión.

Por último se creó el año 2012 la denominada Área de Formación Complementaria, a cargo de un profesional calificado y que tiene como objetivo reforzar las destrezas necesarias para un buen cometido en el ejercicio de la profesión, la que opera a través de la realización de diversos talleres en los que los alumnos desarrollan sus habilidades comunicativas y de expresión oral.

Una vez instalado este plan de estudios y la metodología de enseñanza que trae aparejado, la gestión académica se ha orientado a lograr su mejor implementación a través del monitoreo de la efectividad de la enseñanza, para cuyos efectos se creó una Unidad de Metodología y Evaluación.

Resultan destacable también las actividades de extensión que se realizan en las diferentes sedes de la Facultad, la que se desarrolla a través de una serie de seminarios, paneles y coloquios sobre las más diversas materias, las que se sumas a la organización de la denominada Cátedra Bello, que ha contado con la participación de destacados juristas a nivel nacional e internacional. Asimismo, y siguiendo el trazo iniciado con la publicación de los Estudios en Honor a Francisco Samper, el año 2011, la Universidad ha venido incentivando estas actividades. Un ejemplo claro de este es el Lanzamiento del Libro ADVOCATUS, del profesor de nuestra Facultad y Ministro de la Excelentísima Corte Suprema don Milton Juica Arancibia en Diciembre del año 2014.

En cuanto al proceso de Internacionalización desde el año 2010 se ha profundizado en ello, no solo a través de intercambios estudiantiles con Universidades pertenecientes a la Red Laureate, sino también con otras Universidades extranjeras, como por ejemplo con el Centro Universitario Ritter does Reis de Brasil y la Universidad de Montana en EE.UU. y, especialmente, con la suscripción del convenio internacional con la Universidad de Castilla de la Mancha y la participación en las Jornadas Universitarias de Derecho Constitucional de Derechos Humanos.

Por último, tomando en consideración el crecimiento orgánico de la Facultad, las tres sedes de las facultad ya gozan de un sentido de pertenencia en sus nuevas instalaciones, que comprenden satisfacer las crecientes necesidades de los alumnos, docentes y administrativos.

Los desafíos futuros son importantes, pero creemos estar en condiciones de afrontarlos con resultados positivos: debemos profundizar en el cambio de la metodología de la enseñanza y la innovación en la forma de enseñar, marcar pauta y transformarnos en líderes en ese y otros ámbitos.

Todos lo anterior debe ir necesariamente inmerso en una mayor relación de la que hoy existe entre las distintas sedes de la Escuela, y fundamentalmente con la participación muy fuerte de los alumnos en su propio proceso de formación profesional.

 

Juan David Terrazas

Decano Facultad de Derecho

U. Andrés Bello