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Dr. Horacio Croxatto: primer latinoamericano que recibe premio por desarrollar métodos anticonceptivos

Cuarenta años de trabajo en investigación en el campo de la planificación familiar tuvo su reconocimiento. Efectivamente, el Dr. Horacio Croxatto, director del Center for Integrative Medicine and Innovative Science (CIMIS) de la U. Andrés Bello, fue premiado por la Society of Family Planning (SFP) de Estados Unidos, y cuyo galardón recibirá en octubre próximo.

Recientemente la Society of Family Planning (SFP) anunció que su premio anual tiene nombre y apellido: Dr. Horacio Croxatto, director del Center for Integrative Medicine and Innovative Science (CIMIS) de la U. Andrés Bello.

Este galardón, según la entidad, se debe a los enormes logros y contribuciones al campo de planificación familiar que ha desarrollado el Dr. Croxatto a lo largo de 40 años de labor en esta área.
Este premio fue establecido en el 2005 y lo han recibido figuras como los doctores León Speroff, Daniel R. Mishell, Sheldon Segal Jr, Jacqui Darroch, Carolina Westhoff, Philip Darney, y Carle Joffe, siendo el Dr. Croxatto el primer latinoamericano en obtener esta distinción.

El camino al premio
En 1965, el Dr. Croxatto llegó becado al Population Council, una fundación sin fines de lucro que fue establecida con la misión de encarar científicamente el problema de la explosión demográfica, situación muy preocupante en aquellos años. “La estrategia escogida por la fundación fue desarrollar métodos anticonceptivos eficaces que permitieran a la gente disfrutar sus relaciones sexuales sin el riesgo de que ello resultara en un embarazo. En otras palabras que todos los hijos fueran queridos por ser fruto de una decisión y no del azar”, comenta el Dr. Croxatto.

En aquel entonces, el Dr. Sheldon Segal le encargó la misión al Dr. Croxatto de desarrollar un método hormonal inyectable de larga duración que pudiera reemplazar la ingestión diaria de una píldora. “El tema y la misión me interesaron y me puse a experimentar con ratas y conejos. Descubrí que el método propuesto era viable si se reemplazaba la inyección por un implante subdérmico y cuando regresé a Chile empecé a experimentar en mujeres voluntarias, y al cabo de pocos años logramos el resultado deseado”, explica el científico. Así nació NORPLANT un implante subdérmico que previene el embarazo por varios años después de implantarlo, es efectivo, reversible y seguro para la salud.

Tiempo después, el Dr. Croxatto desarrolló un método anticonceptivo hormonal especial para la mujer que está amamantando. “Debido a que las hormonas se excretan por la leche, si la madre toma píldoras anticonceptivas con hormonas artificiales el bebé también va a recibir el anticonceptivo a través de la leche materna y eso puede ser dañino. Para evitarlo diseñamos un anillo vaginal que libera la hormona natural progesterona a la cual el bebé está expuesto durante todo el embarazo y, por lo tanto, no puede ser dañina para él. Fue el primer anillo vaginal anticonceptivo que salió al mercado”, dice y agrega: “Demostré que las progestinas se pueden absorber por la piel y ello dio origen al parche anticonceptivo”, afirma el académico de la U. Andrés Bello.

“Establecí como el dispositivo intrauterino con cobre previene el embarazo en la mujer demostrando que no es abortivo como se creía hasta entonces. Establecí como la píldora del día después con levonorgestrel previene el embarazo en la mujer demostrando que no es abortiva como había afirmado, sin ningún fundamento, la Iglesia Católica”, subraya.

Todo este trabajo se realizó a lo largo de cuatro décadas en las que el Dr. Croxatto se dedicó a la investigación junto a un excelente grupo de colaboradores. “Sin duda es un trayecto exitoso que ha beneficiado a millones de mujeres y parejas que hoy día usan esos métodos anticonceptivos en todo el mundo y ahora la explosión demográfica está siendo cada vez menos explosiva. En reconocimiento a esos logros me han honrado con un premio muy significativo para mí y mis colaboradores y ello pone evidencia que si uno hace lo que le gusta lo hace bien y así se puede disfrutar la vida haciendo algo bueno por la humanidad”, concluye.

Sonia Tamayo Herrera
stamayo@unab.cl