Presentación

Los desafíos de la salud mundial han ido en aumento, debido a la aparición de nuevas patologías y tratamientos más complejos, la utilización de modernas tecnologías farmacéuticas con mayor costo; por el envejecimiento de la población con su consecuente co morbilidad y poli medicación.

La cuidadosa dispensación de medicamentos bajo prescripción y el consejo oportuno al paciente sobre el uso efectivo de ellos, además de la advertencia fundamentada sobre medicación responsable, son de vital importancia en el servicio de los farmacéuticos a la comunidad. Esta actividad contribuye tanto al bienestar del individuo como a mejorar la salud pública constituyendo el valor social del farmacéutico.

La Escuela de Química y Farmacia de la UNAB tiene un sello de calidad, pues está acreditada, lo que garantiza que el estudiante contará con las herramientas referentes a infraestructura, calidad docente y tecnología, necesarias en el desarrollo de las competencias requeridas para desempeñarse exitosamente como profesional al servicio de la salud de la población.

Esta universidad y, por tanto, nuestra escuela, ha sido protagonista en la formación de recursos humanos calificados y generación de nuevos conocimientos, está atenta y es proactiva a los cambios, para plasmar en el farmacéutico el rol social que la comunidad necesita.

En gran parte, dependerá de ustedes aprovechar esta etapa para su realización profesional y para la formación integral como personas, lo que involucra el crecimiento espiritual y el desarrollo de su conciencia frente a la sociedad en la que les tocará servir, como profesionales de la salud.

Y los insto a ser cada día mejores alumnos y mejores personas, a través de la responsabilidad con sus estudios y la generosidad con sus pares.

¡BIENVENIDOS Y MUCHO ÉXITO!